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29.5.08

El hombre inventado


El Hombre inventado

No digas nada. Sueña que eres otro hombre dentro de mi sueño. Deja que dibuje en tu cuerpo todas las palabras que hagan falta, las que no han sido dichas. Así tu piel, cubierta de letras de saliva negra, me contará las mentiras que yo misma he creado. Sueña que eres mi hombre inventado y créetelo que no hay mejor cosa que creer en los sueños.
M. J. Yeste

Y ahora un fragmento de un cuento que me encanta: “La escritura del Dios” de Borges, para que acudan a leerlo entero sin perder más el tiempo.

“Un día o una noche —entre mis días y mis noches, ¿qué diferencia cabe? — soñé que en el piso de la cárcel había un grano de arena. Volví a dormir, indiferente; soñé que despertaba y había dos granos de arena. Volví a dormir; soñé que los granos de arena eran tres. Fueron, así, multiplicándose hasta colmar la cárcel y yo moría bajo ese hemisferio de arena. Comprendí que estaba soñando; con un vasto esfuerzo me desperté. El despertar fue inútil; la innumerable arena me sofocaba. Alguien me dijo: “No has despertado a la vigilia, sino a un sueño anterior. Ese sueño está dentro de otro, y así hasta lo infinito, que es el número de los granos de arena. El camino que habrás de desandar es interminable y morirás antes de haber despertado realmente”.

25.3.08

Cobardía




Tuve miedo al mirarte.
Subí las escaleras y entré en tus ojos. Detrás del espejo encontré un laberinto de pasillos. No supe hacia donde ir. Todas las puertas estaban cerradas. Presentía que detrás de cada una de ellas, se escondía un secreto, un rencor , un animal.
No fui capaz de abrir ninguna de tus puertas. Me rendí por cobarde. Salí despacito de tus ojos, sin atreverme a mirar atrás.

24.7.07

Un sueño



Estuve mucho tiempo intentando recordar un sueño bonito. Un sueño en el buen sentido de la palabra. Un deseo maravilloso que uno no se atreve a contar para que se cumpla. Pero no lo he conseguido y he sentido pena. Las cosas son como son y tal vez una pesadilla sea una forma de escapar del terror, de ese miedo que nos acompaña durante toda la vida. Tal vez una pesadilla sea una escapatoria.
Recuerdo un sueño que tuve cuando me quedé embarazada. Me veía por dentro. Mi cuerpo era como una medusa de una extraña transparencia. Los órganos se mezclaban unos con otros y después veía muchos tentáculos que flotaban en un mar con burbujas. Tenía la sensación de que por un momento, me convertía en el bebé que dormía en mi vientre y era como mi propia madre, final y principio en mí misma. Tengo que decir que aquellos días que rodearon a mi pesadilla, fueron una época muy dificil para mí y paradojas de la vida, la maternidad me salvó.